La búsqueda incesante de todo redactor es conseguir capturar la atención de su público, que ellos encuentren en su escrito algo que sea digno de ser leído, con un lenguaje claro, simple sin redundar y sobreentendido está que sea adaptado con la finalidad de que todos lo puedan leer.
Aunque parece sencillo en esta técnica periodística se debe de responder a seis preguntas principales: Qué, Quién, Dónde, Cuándo, Por qué y Cómo sucedió, de esta manera se lograr informar correctamente a la gente.
Se inicia un escrito con un lead, párrafo que responde a las seis preguntas mencionadas líneas superiores y en los párrafos consecuentes se redacta según el grado de importancia, como en una pirámide invertida, se comienza el relato con lo más impactante y finalmente se culmina con un párrafo que refuerce la idea principal.
La "Pirámide Invertida” no una fórmula sencilla, a veces hasta los mismos periodistas tienen dificultades para escribirla. Por eso, es habitual que las conclusiones o datos relevantes se releguen a párrafos inferiores, pues no las identifican o no hay una adecuada distribución.
Existen algunas recomendaciones de cómo se debe de redactar una nota informativa haciendo uso de la pirámide como es conservar un orden de ideas (lo mas resaltante al inicio, lo menos relevante al final sin descuidar recalcar la idea principal), los párrafos y oraciones deben de ser cortos, evitar metáforas muy complejas y siempre es mejor expresar una idea en cada párrafo.
La gente siempre esta muy ocupada y presentarle notas simples, concretas y con ideas distribuidas garantizarán que los escritos sean leídos, entendidos y comprendidos. Todo buen redactor debe tener la plena seguridad de que si escribe siguiendo estas recomendaciones, su narración será interesante, y el público le prestará la debida atención.





